lunes, 31 de agosto de 2015

El consumo de sal puede aumentar el riesgo de fractura ósea en la menopausia

Las mujeres postmenopáusicas que consumen una mayor cantidad de sodio tienen 4 veces más riesgo de sufrir una fractura.


Existen estudios que han demostrado que existe una correlación entre un consumo excesivo de sodio, el aumento de la pérdida de hueso y la disminución de la densidad mineral ósea.


El consumo de sal puede aumentar el riesgo de fractura ósea en la menopausia


La ingesta excesiva de sodio parece ser un factor de riesgo para la fragilidad ósea. 


Un estudio japonés sobre osteoporosis, realizado en 213 mujeres posmenopáusicas, demuestra esta relación entre el exceso de sodio y el riesgo de fractura.

La ingesta media diaria de sodio de las participantes del estudio fue de 5.211 miligramos. En aquellas mujeres que consumían más sal, el promedio de sodio consumido por día era de 7.561 mg. 

Los resultados del estudio mostraron que en comparación con los grupos con una menor ingesta de sodio, el grupo de alto consumo tuvo de 4,1 veces más probabilidades de tener una fractura ósea.

El aumento del riesgo es independiente de otros factores de riesgo comunes como la edad de la mujer, la densidad mineral ósea, índice de masa corporal, la ingesta de calcio y vitamina D, y el nivel en sangre de vitamina D, así como el equilibrio y la fuerza muscular. 

Las personas de más de 50 años no deben tener una ingesta diaria de sodio superior a 1.500 mg. 



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martes, 25 de agosto de 2015

¿Tienes 20 o 30 años? Prepárate ya para la menopausia

Cuando se tienen 20 o 30 años, la perimenopausia es lo último en lo que se piensa. Se ve como algo muy lejano. 


Pero pensando en cómo sobrellevar los desequilibrios hormonales asociados a la perimenopausia, cuando más pronto se comiencen a tomar unos hábitos de vida saludables, más llevadero será este periodo.

¿Tienes 20 o 30 años? Prepárate para la menopausia


La perimenopausia es el periodo que comprende la transición natural entre la época fértil de la mujer y la menopausia. Es un periodo en la vida de una mujer en la que sus ovarios se ralentizan y su cuerpo comienza a cambiar. Puede durar hasta 10 años, a veces comienza incluso a mediados de los 30.


¿Qué se puede hacer a los 30 para minimizar los potenciales problemas asociados a la menopausia?



  • Controla tus niveles de estrés y de azúcar. 


Las glándulas suprarrenales son las glándulas que producen el cortisol, la hormona del estrés. Al llegar a la menopausia, cuando los ovarios comienzan a dejar de funcionar correctamente, son las glándulas suprarrenales las encargadas de la producción de los estrógenos. 
El exceso de estrés y/o de azúcar supone un exceso de la producción de cortisol. Si entre los 20-30 años existe un exceso en el funcionamiento de las glándulas suprarrenales, cuando llegue la menopausia, estas glándulas no van a ser capaces de mantener unos niveles hormonales óptimos. 
¿Cómo se puede mantener una "buena salud" de las glándulas adrenales? Minimizando el consumo de azúcar, y manejando el estrés correctamente. El yoga y la meditación pueden ser muy útiles.


  • Reduce el consumo de alcohol.


El alcohol eleva el azúcar en sangre, lo que aumenta la producción de cortisol. Ya sabemos que la sobreproducción de cortisol afecta a las glándulas suprarrenales. 

  • Practica ejercicio físico.


El ejercicio es una parte muy importante de una vida saludable. Y aunque nunca es demasiado tarde para empezar a practicarlo, cuanto antes comiences, más saludable estarás durante la perimenopausia. 

  • Buenos hábitos alimenticios.


Comer grasas saludables, fibras y proteínas de calidad aseguran una buena nutrición a nivel celular. Esto es garantía de que el funcionamiento de las células será el óptimo y por tanto la señalización hormonal será la adecuada. 



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viernes, 31 de julio de 2015

7 Formas de evitar los sudores nocturnos en la menopausia

¿Cómo prevenir los sofocos nocturnos?

 

Los temidos sudores nocturnos aparecen en mitad de la noche sin previo aviso, haciendo que te sea imposible dormir y acabes levantándote de la cama. 

7 Formas de evitar los sudores nocturnos en la menopausia

Si esto suena familiar, prueba estos consejos para evitar los sudores nocturnos antes de que aparezcan:

1. Controla el ambiente de la habitación.



Ya sea con un ventilador, aire acondicionado o abriendo las ventanas, lo mejor es mantener la habitación fresca. 



2. Utiliza pijamas o ropa para dormir fresca.


Lo mejor es que los pijamas o camisones que utilices para ir a dormir sean de tejidos transpirables como el algodón, y que no estén apretados.



3. Utiliza ropa de cama ligera y en capas.


Lo mejor es que utilizar ropa de cama de tejidos frescos como el algodón, y en capas para poder quitarla o ponerla si es necesario.


4. Cuida tu alimentación.


En ocasiones, las caídas de la presión arterial pueden estar provocando los sudores nocturnos, por lo que es aconsejable comer un poco de proteína antes de dormir para mantener el nivel de azúcar en la sangre estable durante toda la noche. 

También es una buena idea colocar una botella o un termo con agua fría encima de la mesilla de noche para poder beber en caso de despertarte con sofocos. Y sobre todo es importante evitar el alcohol, la cafeína y los alimentos picantes antes de dormir.


5. Intercambia tu almohada.


Una buena idea sería mantener una almohada de recambio o cambiar la funda de almohada para poder mantenerte fresca y seca cuando aparecen los sofocos noctunos.


6. Respira profundamente.


Antes de irte a la cama, o ​​si los sudores nocturnos te despiertan a medianoche, trata de hacer algunas respiraciones profundas. La respiración profunda puede reducir el estrés y calmar el cuerpo, con lo que conseguirás refrescarte y volver a conciliar el sueño.


7. Consúltalo con el médico.


Los calores nocturnos pueden ser consecuencia de un desequilibrio hormonal o parte de una condición subyacente, como un problema de tiroides



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jueves, 23 de julio de 2015

Sangrado después de la menopausia: ¿qué es normal y qué no?

El sangrado durante la transición a la menopausia es normal, pero el sangrado después de la menopausia no.



Sangrado después de la menopausia: ¿qué es normal y qué no?



El sangrado que se produce durante la transición a la menopausia es debido a la reducción en la producción de estrógeno. El revestimiento de la vagina se vuelve seco y delgado, y pierde su elasticidad. Cuando esto ocurre, el tejido vaginal se inflama, y se rompe o irrita con facilidad, provocando sangrado.

Una de las causas más comunes por la que se produce el sangrado postmenopáusico es después del coito, que se vuelve doloroso y puede causar el daño del tejido vaginal.


Otras causas que pueden estar relacionados con el sangrado postmenopáusico son:

  • Terapia de reemplazo hormonal.

El sangrado vaginal postmenopáusico ocurre a menudo en las mujeres que toman terapia de reemplazo hormonal porque el útero es muy sensible a los estrógenos, la hormona que provoca el crecimiento del revestimiento del útero. 
Como la terapia de reemplazo hormonal actúa como el estrógeno en el cuerpo, hay un crecimiento del endometrio (revestimiento del útero) al igual que cuando la mujer estaba teniendo su ciclo reproductivo normal. Cuando el estrógeno es deficiente, el revestimiento del útero se seca (atrofia) y los vasos sanguíneos se vuelven muy frágiles. Con lo que pueden romperse y sangrar fácilmente.


  • Fibromas.
Pueden desarrollarse con facilidad en la cavidad uterina, son generalmente benignos y pueden causar un sangrado ligero.

  • Fibromas.

Los fibromas también puede ocasionar un sangrado ligero, pero suelen estar relacionados con un sangrado mucho más abundante.


  • Hiperplasia.

El crecimiento excesivo del revestimiento uterino, tiene el potencial de causar un sangrado postmenopáusico anormal y está asociado con tumores malignos (cáncer). 
Alrededor del 20% de las mujeres que sangran después de la menopausia tienen cáncer de endometrio.



El sangrado vaginal postmenopáusico se debe tomar muy en serio.


En muchos casos, el sangrado postmenopáusico se detiene sin problemas. Sin embargo, si una mujer está experimentando sangrado postmenopáusico es importante hablar con el médico.

Un examen pélvico a fondo ayudará a determinar la necesidad de un tratamiento adicional. Si el cáncer se detecta a tiempo, por lo general, puede ser controlado de forma eficaz con un tratamiento oportuno. 


El test de Papanicolaou anual es tan importantes para las mujeres que son peri y post menopausia como lo son para las mujeres que tienen sus ciclos mensuales regulares. 




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jueves, 16 de julio de 2015

Sofocos y sudores nocturnos: Cómo tratarlos


La perimenopausia es el momento de transición que conduce a la menopausia, y suele producirse en torno a los 51 años. 


Durante este periodo, las fluctuaciones en las hormonas pueden causar síntomas como los sofocos, sudores nocturnos, dificultad para concentrarse, irritabilidad y cambios de la memoria. 


Sofocos y sudores nocturnos: Cómo tratarlos


Algunas mujeres pueden no tener síntomas durante la perimenopausia o tener síntomas transitorios, muy tolerables y que no necesitan tratamiento. Pero para otras mujeres, los signos de la perimenopausia, como son los sofocos y sudores nocturnos, puede afectar mucho a su calidad de vida.


¿Qué factores hacen que algunas mujeres sufran más sofocos que otras?


Los factores de riesgo para el desarrollo de sofocos y sudores nocturnos son:

  • Ser físicamente inactiva.
  • Tener un índice de masa corporal (IMC) superior a 30.
  • Fumar.
  • Estrés.



¿Qué se puede hacer para mejorar los sofocos asociados a la perimenopausia?


Hacer cambios saludables en el estilo de vida, como mejorar la dieta, ser más activa y no fumar, pueden ser un reto, pero ayuda con los síntomas vasomotores. 

El uso de varias capas de ropa, usar el ventilador o el aire acondicionado y el uso de productos como almohadas de refrigeración también pueden ayudar a mejorar los sofocos.


¿La terapia hormonal puede ser útil?


Los síntomas vasomotores, junto con otros síntomas de la menopausia como sequedad vaginal, son causados ​​por los cambios hormonales que se producen como consecuencia de la disminución de la producción de hormonas por los ovarios. 

La terapia de reemplazo hormonal es uno de los tratamientos más efectivo para los sofocos y los sudores nocturnos. Estos síntomas aparecerán en la transición perimenopáusica a la menopausia, la terapia hormonal es un puente para reemplazar la disminución de las hormonas de los ovarios y poder controlar los síntomas.

Generalmente el tratamiento hormonal se utiliza durante un máximo de cinco años, y consiste en estrógeno y progesterona, que puede ser administradas vía oral o mediante a través de la piel (mediante parches transdérmicos o un gel).

El uso de terapia de reemplazo hormonal se ha vinculado con posibles riesgos, pero investigaciones recientes han demostrado que los riesgos que originalmente se habían relacionado con la terapia hormonal se aplican principalmente a grupos específicos de mujeres, como las que inician el tratamiento después de 60 años de edad y las mujeres que toman la terapia hormonal durante un período prolongado después de la menopausia.


¿Existen otros tratamientos efectivos?


  • Medicamentos no hormonales que pueden ayudar con los síntomas vasomotores como algunos antidepresivos. Ciertos ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) y IRSN (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y noradrenalina) puede ayudar a reducir los sofocos. Al igual que la terapia hormonal, requieren ser recetados por un médico. 

  • Remedios naturales a base de hierbas como el cohosh negro, las semillas de lino y las isoflavonas de la soja. Son sustancias químicas naturales de plantas que imitan a las hormonas. 



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miércoles, 8 de julio de 2015

Perder peso después de la menopausia. ¿Un sueño imposible?

La investigación clínica muestra que a partir de los 50, las mujeres son capaces de perder peso después de la menopausia. 


Perder peso después de la menopausia. ¿Un sueño imposible?


Aunque hay algunos desafíos a tener en cuenta para poder perder peso.


  • El gasto de energía tiende a ser menor después de la menopausia que antes de la menopausia.
Esto significa que es necesario comer menos que a los 20 o 30 años con el fin de prevenir y revertir el aumento de peso. 

  • Las mujeres son menos activas físicamente después que antes de la menopausia.
Esto puede ser causado por el cansancio que algunas mujeres experimentan en el momento de la perimenopausia o porque están muy ocupadas. 
Las mujeres que mantienen o aumentan su nivel de actividad física durante la menopausia evitan aumentar de peso. Por lo que es importante poner la actividad física como una prioridad. 

  • Comer la misma cantidad después de la menopausia que antes de la menopausia.
Este es un importante contribuyente al aumento de peso inducido por la menopausia. Sin embargo, comer menos después de la menopausia no significa tener que pasar hambre. 
Es importante elegir alimentos nutritivos, incluyendo un muchas verduras, frutas y cantidades adecuadas de proteínas, y ser conscientes del tamaño de las porciones durante las comidas.


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viernes, 3 de julio de 2015

Cómo la menopausia afecta al estado de ánimo

Los diversos cambios hormonales que se producen a lo largo de la menopausia afectan tanto al cerebro como el resto del cuerpo.


Cómo la menopausia afecta al estado de ánimo


Cuando los niveles hormonales comienzan a disminuir, en los meses y años previos a la menopausia, cada sistema del organismo de una mujer que tiene receptores hormonales registra el cambio, incluyendo el cerebro.

El cambio constante de los niveles de hormonas durante la menopausia puede tener un efecto perturbador en las emociones, lo que hace que algunas mujeres se sientan irritables e incluso depresivas.


Cambios de humor durante la menopausia.


Muchos de los cambios del estado de ánimo son comunes entre las mujeres que pasan por la menopausia.

La interrupción de la actividad bioquímica afecta a la producción de sustancias químicas, como la serotonina y las endorfinas, que participan en la regulación del estado de ánimo.

El resultado final de esta interrupción o alteración son la aparición de emociones inexplicables como:

  • Depresión. 
  • Tristeza.
  • Falta de motivación. 
  • Estados de ánimo extremos. 
  • Irritabilidad.
  • Agresividad.
  • Disminución de la paciencia.
  • Aumento del estrés.
  • Ansiedad.
  • Nerviosismo.


Otro de los síntomas más típicos de la menopausia como son los sofocos también se deriva de lo que está pasando en el cerebro, afectando al centro termorregulador. Este centro se está comunicando a través de neurotransmisores, que también está afectando al estado de ánimo.


¿Cómo se puede mejorar el estado de ánimo al llegar a la menopausia?


Algunas formas de tratar y aliviar los síntomas de la menopausia son:

  • Prácticas de mente y cuerpo, como el yoga, el tai chi, qi gong y la acupuntura
  • Ejercicios de respiración.
  • Deporte.
  • Dieta saludable.
  • Reducir el nivel de estrés diario. 
  • Terapia de reemplazo hormonal (HRT), que se utiliza para tratar una variedad de síntomas físicos de la menopausia.
  • Suplementos como el gingko, kava, bálsamo de limón, lavanda, la melatonina, la pasiflora, manzanilla alemana y la hierba de San Juan podrían ser utilizados para aliviar los síntomas de la menopausia. Siempre se debe consultar con un médico antes de comenzar a utilizarlos.


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