lunes, 25 de enero de 2016

Trastornos alimentarios en la menopausia

Tanto el cambio hormonal como el estrés de la transición hacia una nueva etapa de la vida puede afectar a las mujeres de mediana edad negativamente. 


Es conocida la asociación entre la menopausia de aparición temprana y la depresión, pero un problema de salud mental que también afecta a las mujeres de mediana edad son los trastornos alimentarios

La obsesión por los cuerpos perfectos ha hecho que aparezcan muchos trastornos alimentarios en adolescentes y mujeres adultas jóvenes, obsesionadas con las modelos de las revistas y desesperadas por encajar.

Sin embargo, los trastornos alimentarios son un problema mucho más complejo y afecta a las mujeres (y hombres) durante toda la vida, independientemente de su edad.

Trastornos alimentarios en la menopausia

Trastornos de la alimentación durante la perimenopausia.


Un número significativo de mujeres en la mediana edad se ven afectadas por una conducta alimentaria disfuncional.

La anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, trastornos que se pensaba estar presente sobre todo en la adolescencia, parecen estar presentes en aproximadamente el 4% de las mujeres de mediana edad

Algunas mujeres han sufrido trastornos de la alimentación durante toda su vida, o lo han tenido en la adolescencia y ha vuelto a reaparecer en la menopausia. Sin embargo, en muchos casos, el trastorno alimentario se desarrolla por primera vez durante la perimenopausia. 


Comer compulsivamente.


Mientras que las mujeres jóvenes son más propensas a caer en hábitos alimenticios severamente restrictivos (anorexia), las mujeres de mediana edad tienden a tener más de un problema con los atracones

Muchas veces, estos trastornos alimenticios no se producen de forma aislada. En casi la mitad de los casos, las mujeres que sufren de trastornos alimentarios también tienen síntomas de ansiedad o depresión en algún momento de su vida. 

Aquellas con mayor estrés o cuya salud mental o física es peor, o tienen menos apoyo son más propensas a tener algún problema con la alimentación y depresión o ansiedad.


¿Cómo afectan estos trastornos alimentarios a la salud de la mujer?


Además de repercusiones psicológicas y sociales, los trastornos de la alimentación en la perimenopausia se asocian con mayores cantidad de problemas de salud que cuando ocurren en mujeres más jóvenes.

Algunos síntomas pueden ser relativamente benignos, como dolores de cabeza y debilidad, pero otros pueden ser mucho más graves como anorexia nerviosa o bulimia, o problemas médicos como daño en los dientes, osteoporosis, arritmias o daño esofágico.

Comer compulsivamente (atracones), además de provocar sobrepeso, también que pueden aumentar el riesgo de desarrollar diabetes, daño en las articulaciones, enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares o demencia. 


Perimenopausia, un momento especialmente vulnerable para algunas mujeres.


La perimenopausia, como la adolescencia, es un período asociado con un cambio hormonal significativo.

Antes se pensaba que durante la perimenopauia solo se producía una disminución de los niveles de estrógeno. Pero ahora se sabe que el estrógeno, y otras hormonas ováricas, fluctúan significativamente durante la perimenopausia, y que el estrógeno puede llegar a alcanzar niveles superiores a los observados en la adolescencia.

Probablemente son estas fluctuaciones hormonales las que predisponen a algunas mujeres a desarrollar un trastorno alimentario.




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lunes, 18 de enero de 2016

¿Aumenta la menopausia el riesgo de un ataque al corazón?

La menopausia supone un hito importante para la salud de las mujeres.


Marca el final de sus ciclos menstruales y de su fertilidad, y suele llevar asociado una serie de efectos secundarios tanto físicos como emocionales. Algunos de estos efectos secundarios son sofocos, sudores nocturnos, aumento de peso, metabolismo lento, cambios de humor, problemas con el sueño y, en algunos casos, también puede provocar sentimientos de tristeza o ansiedad. 

¿Las mujeres postmenopáusicas pueden correr un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular?

Pues al parecer no. 

Un estudio ha encontrado que el riesgo de morir de un ataque al corazón en mujeres postmenopáusicas es menor que la de los hombres de edades similares.

¿Aumenta la menopausia el riesgo de un ataque al corazón?


La disminución de los estrógenos también afecta a la salud del corazón.


La disminución de los niveles de estrógenos asociados a la menopausia, responsable de todos estos síntomas, también puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular

El estrógeno tiene un efecto beneficioso en la capa interna de las paredes arteriales, lo que ayuda a mantener los vasos sanguíneos flexibles. Cuando los vasos sanguíneos son flexibles, pueden relajarse y expandirse para acomodar el flujo de sangre. Por lo que al llegar a la menopausia, con la reducción de los niveles de estrógeno en sangre, la salud arterial se ve afectada.

La menopausia también puede aumenta la presión arterial, los niveles de LDL o colesterol "malo" y disminuir los de HDL o colesterol "bueno". Los triglicéridos, que son las grasas en la sangre, también pueden aumentar. 



Menor riesgo de enfermedad cardiovascular.

Pero aunque todos estos son factores de riesgo para enfermedades del corazón, según el estudio, las mujeres que pasaron por una menopausia natural tenían un 55% menos de riesgo de ataques cardíacos no fatales y otros eventos cardíacos en comparación con los hombres.

Y las mujeres que habían pasado por una menopausia inducida quirúrgicamente tenían un 35% menor riesgo que los hombres.



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viernes, 8 de enero de 2016

¿Cómo saber si tengo ya la menopausia?

Sofocos, sudores nocturnos, problemas para dormir, cambios en la menstruación pueden indicar que una mujer se encuentra cerca de la menopausia. 




La razón de todos esto síntomas es que durante la fase de perimenopausia, las hormonas de una mujer pueden fluctuar de un día para otro, y la delicada relación entre el estrógeno y la progesterona es bastante tensa.

¿Existe alguna prueba simple para saber si tengo la menopausia?


Durante la perimenopausia, las pruebas hormonales generalmente no son útiles porque los niveles hormonales cambian a lo largo del ciclo menstrual.

A veces las pruebas hormonales para determinar los niveles de hormonas específicas, especialmente para evaluar los problemas de fertilidad o cuando las menstruaciones se detienen a una edad temprana.

También pueden ser importantes para detectar otras condiciones que pueden desencadenar síntomas que pueden imitar a los de la perimenopausia, como los problemas de la tiroides.


¿Cómo saber si tengo ya la menopausia?



Niveles elevados de la FSH para confirmar la menopausia.


Cuando el nivel de FSH en sangre es de 30 mUI/ml o más, y no ha tenido un período menstrual durante un año, en general se acepta que ha llegado a la menopausia.

Un nivel de FSH elevado no es suficiente para confirmar la menopausia. La medida del nivel de FSH puede ser engañosa en la perimenopausia ya que los niveles de estrógeno y de FSH pueden variar mucho durante la perimenopausia.

Debe ir acompañados de otros síntomas relacionados con la menopausia como los sofocos o cambios en la menstruación.



¿Cómo puedo saber si estoy en la menopausia?


El diagnóstico de la perimenopausia generalmente se puede hacer mediante la revisión de la historia médica de una mujer, su historia menstrual, y sus signos y síntomas.

Los síntomas más comunes que indican que una mujer está comenzando con la perimenopausia pasados los 40 años son los cambios en las menstruaciones y la aparición de sofocos.

¿Cómo saber si tengo la menopausia?



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martes, 22 de diciembre de 2015

6 Consejos para mantener tu peso esta Navidad

¿Sabías que la mayoría de las personas de mediana edad ganan entre 500 gr y un kilo cada año, y que la mayor parte de este peso lo ganan durante la época navideña?


Este aumento de peso es difícil de perder, especialmente cuando se está en o alrededor de la menopausia. Afortunadamente, el aumento de peso no es inevitable, y te vamos a contar cómo puedes evitarlo.



Consejos para evitar ganar peso estas fiestas.


La Navidad es una época peligrosa si estás intentando controlar tu peso, así que aquí te dejamos 6 consejos para ayudarte a mantener tu peso:

1. ¿Por qué no planteas las comidas navideñas tipo buffet? 

Tener que levantarte de la mesa para ir a servirte la siguiente ración de comida lo hace un poco más difícil. ¿Sabías que si no sirves los platos en la mesa, y tienes que levantarte a servirte puedes reducir la ingesta de alimentos hasta en un 29%? 


2. Controla tus horas de sueño. 

El sueño es un factor importante en el control del peso. ¿Sabías que la falta de sueño aumenta nuestra necesidad de consumir más alimentos y también aumenta las hormonas que regulan el apetito?

Las personas que duermen 5 horas o menos cada noche, ganan casi 2´5 veces más de grasa abdominal que los que duermen 6 a 7 horas. 


3. Controla el tiempo que pasas delante de la televisión.

Además de la falta de ejercicio físico que supone pasar muchas horas delante del televisor, a menudo también comemos al mismo tiempo, sin darnos ni cuenta de lo que estamos comiendo.

¿Sabías que algo tan simple como lavar los platos o planchar quema unas 70 calorías cada 30 minutos? Simplemente reduciendo el tiempo que pasas delante de la televisión puedes quemar un extra de 120 calorías al día.


4. Come lentamente.

Las personas que comen muy rápido ingieren hasta un 52% más antes de sentirse llenos que las que mastica bocados pequeños durante al menos 9 segundos. Y también son 3 veces más propensas a tener sobrepeso.

¿Sabías que el cerebro tarda unos 20 minutos en la sensación de saciedad?


5. Haz pausas durante las comidas.

Es lo que se conoce como "comer conscientemente". Tómate tu tiempo para comer, deja los cubiertos en la mesa de vez en cuando. Mastica lentamente, saborea la comida. Toma un sorbo de bebida. Si comes en compañía, habla con ellos. 

Con estas sencillas pautas conseguirás sentirte satisfecha antes, y comerás menos.


6. Limita el consumo de alcohol.

Durante la temporada navideña es común que muchas personas acaben bebiendo más de lo normal. Pero ten en cuenta que cada copa puede oscilar en torno a las 200 calorías, dependiendo con qué se mezcle. Además el alcohol reduce la cantidad de grasa que el cuerpo quema. 

¿Sabías que una copa de vino está en torno a 62-160 calorías, un Gin tonic 280 calorías y que una lata de cerveza entre 140 y 200 calorías?



¿Se te ocurre alguna otra forma de mantener el peso a raya estas navidades? Compártelo con nosotros.



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lunes, 14 de diciembre de 2015

Controlar la menopausia en Navidad

Cómo controlar los síntomas de la menopausia al llegar la Navidad es algo que muchas mujeres de cierta edad deben tener en cuenta.


Uno de los aspectos más importantes, sobre todo al llegar las fiestas navideñas, es el tema de la dieta. El control de la dieta juega un papel importante para hacer frente a los cambios que el cuerpo experimenta durante la menopausia. 

Una buena nutrición puede ayudar a reducir ciertos problemas de salud asociados a la menopausia, como la osteoporosis y las enfermedades cardíacas. Pero claro, con la temporada de fiestas encima, podemos pensar que poner en práctica unos buenos hábitos dietéticos puede ser poco realista. 


Controlar la menopausia en Navidad

¡Buenas noticias!


Con planificación y llevando algo de cuidado es posible disfrutar de muchos alimentos durante el período de Navidad y tener una menopausia saludable y feliz.

En Navidad, y con la menopausia, es esencial tener una alimentación variada con el fin de obtener todos los nutrientes que necesita. La dieta recomendada para las mujeres menopáusicas debe incluir:

  • Calcio. 

Con la llegada de la menopausia se acelera la pérdida de masa ósea. Por tanto, es necesario aumentar la ingesta de calcio durante la menopausia para mejorar la salud ósea. 
A partir de los 50 años se recomienda de 1.000 a 1.200 miligramos de calcio al día. Ejemplos de alimentos ricos en calcio son: productos lácteos (queso, yogur y leche), conservas de pescado (sardinas y salmón) y verduras de hoja verde (col y brócoli).

  • Grasas.

El consumo diario de grasa debe ser únicamente el 25-35% de la dieta, con sólo el 7% o menos de grasas saturadas. 
El exceso de alimentos con grasa puede conducir enfermedades del corazón. Lo mejor es utilizar versiones de los alimentos que sean bajas en grasa, así se reducirá el riesgo de enfermedades del corazón y se mantendrán los niveles de colesterol en sangre bajos.

  • Vitaminas y minerales.

Muchas mujeres no comen la cantidad diaria de frutas y verduras recomendadas, sin tener en cuanta el resultado que esta falta de minerales y vitaminas está teniendo sobre los síntomas de la menopausia.  
Uno de los síntomas asociados a la menopausia que más afecta a las mujeres es el aumento de peso. El consumo de alimentos ricos en fibra, como son las frutas y las verduras, te ayudará a sentirte llena durante más tiempo y por tanto puede hacer que sea más fácil mantener el peso. 
Con la llegada de la menopausia hay algunas vitaminas que resultan muy beneficiosas reduciendo algunos síntomas. Por ejemplo, la vitamina B reduce los problemas de corazón y la mejora la osteoporosis, la vitamina D mejora la salud ósea o la vitamina E alivia los sofocos nocturnos.

Además de todo esto, estas Navidades no olvides que tanto el alcohol como la cafeína pueden empeorar algunos síntomas de la menopausia como los sofocos y además aumentar el riesgo de osteoporosis. Reduciendo significativamente el consumo de estos productos o eliminándolos por completo puedes reducir el riesgo de algunos síntomas molestos y problemas de salud que te permitan disfrutar plenamente de las vacaciones de Navidad.



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miércoles, 2 de diciembre de 2015

Beneficios de bailar en la menopausia

¿Sabías que el baile es una de las mejores actividades físicas que puedes hacer al llegar a la menopausia?




Razones por las que bailar es la mejor actividad durante la menopausia.


En un estudio realizado en personas mayores de 75 años o más, hecho en la universidad de Albert Einstein de Medicina en Nueva York, y publicado en la revista New England Journal of Medicine se examinó el riesgo de demencia en relación diferentes tipos de actividad física.

Este estudio demuestra una asociación significativa entre un mayor nivel de participación en las actividades de ocio y una disminución en el riesgo de demencia, incluida la enfermedad de Alzheimer.

Se encontró una reducción del riesgo de demencia del:
  • 0% para el ciclismo, la natación y la práctica del golf.
  • 35% en la lectura.
  • 47% haciendo crucigramas por lo menos 4 días/semanas.
  • 76% practicando baile con frecuencia.

Beneficios de bailar en la menopausia

¿Qué beneficios tiene el baile sobre la salud?


Además de reducir el riesgo de demencia, el baile:
  • Reduce el estrés y la depresión.
  • Aumenta los niveles de energía y serotonina.
  • Mejora la flexibilidad, equilibrio, resistencia y fuerza.
  • Ayuda a fortalecer los huesos y aumenta la salud cardiovascular.
  • Mejora la postura.
  • Tonifica el cuerpo.
  • Aumenta la capacidad mental. 


¡Y además es divertido! ¿Qué más se puede pedir? ;)



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viernes, 6 de noviembre de 2015

¿Running en la menopausia?

A partir de los 40 años, los ovarios de una mujer comienzan a reducir la producción de estrógeno y progesterona. Dado que estos mensajeros químicos controlan el ciclo menstrual, la menstruación se vuelve irregular y con el tiempo desaparece. 

Estas hormonas, además de su participación en el sistema reproductivo de la mujer, también participan en otras funciones. Los estrógenos fortalecen los huesos y desempeña un papel clave en la vasodilatación. Esto puede provocar cambios de la presión arterial y en la percepción de la temperatura.

Unos niveles más bajos de estrógenos también desencadenan una mayor acumulación de grasa en lugar de construir músculo. 

¿Running en la menopausia?


¿Cómo puede afectar esto a las mujeres que practican running?



  • ¡Más calor! 

Normalmente, los vasos sanguíneos se expanden a medida que aumenta la temperatura corporal al practicar cualquier tipo de ejercicio. Con unos niveles más bajos de estrógeno, esta respuesta está disminuida, por lo que el cuerpo de la mujer no disipa adecuadamente el exceso de calor corporal. Esto hace que aumente su temperatura central.
Algunos consejos: Una dosis del aminoácido beta alanina, que ayuda a abrir los vasos sanguíneos, antes de una carrera puede ayudar a prevenir esos golpes de calor, beber algún granizado o agua helada también puede ayudar a refrescar el cuerpo desde el interior o llevar un pañuelo empapado en agua fría. 


  • ¡Falta de sueño!

Una buena noche de descanso juega un papel crucial en la recuperación tras las sesiones de entrenamiento, pero con la menopausia a veces puede que esto no se consiga ya que muchas mujeres sufren de insomnio al llegar a la menopausia. 
Los niveles más bajos de estrógeno y progesterona disminuyen la producción de la hormona melatonina, que es muy importante para el sueño. 
Otra de las funciones de la melatonina es la reducción de la temperatura del cuerpo. Los cambios en el sistema que regula la temperatura hacen que no se consiga bajar la temperatura, lo que acaba provocando que se sude abundantemente al dormir (sofocos nocturnos).
Consejo: Trata de entrenarte por la mañana. El ejercicio por la noche eleva su temperatura interna muy cerca de la hora de acostarte. 


  • Cambios bruscos en la presión arterial.

De igual modo que en la menopausia los vasos sanguíneos necesitan más tiempo para dilatarse durante el ejercicio, también tardan en reducir su tamaño después. Esto provoca una caída de la presión arterial que puede hacer que aparezcan mareos después de correr, o incluso sólo cuando te pones de pie después de estar sentada.
Consejo: Puedes intentar prevenirlo bajando tu temperatura corporal con alguna bebida helada o con una toalla fría para acelerar la constricción de los vasos sanguíneos y estabilizar la presión arterial.


  • Menos masa muscular.

La disminución de los niveles de estrógenos y testosterona reduce la capacidad para construir y mantener la masa muscular. El porcentaje de fibras de contracción rápida, que son las que participan en el sprint hacia la línea de meta, también disminuyen. 
Consejo: Dos a tres sesiones a la semana de entrenamiento de fuerza va a permitirte mantener la masa muscular y a reducir el riesgo de osteoporosis. Unos músculos fuertes aumentan la densidad ósea.


  • ¿Más probabilidades de lesiones?

No hay datos que apoyen esto, pero los cambios en los niveles de colágeno podrían afectar la elasticidad de los ligamentos y tendones.
Además, existen receptores de estrógeno en todo el cuerpo, por lo que muchas mujeres sienten dolor en las articulaciones, los huesos y los músculos cuando disminuyen sus niveles hormonales. 
Consejo: El mismo ejercicio físico mejora el rendimiento, y ayuda a mantener los músculos fuertes, a absorber mejor el impacto de correr, y protege los huesos y el tejido conectivo.


  • ¿Tengo que cambiar mi dieta?

La misma dieta alta en carbohidratos que antes se utilizaba para favorecer los entrenamientos puede que ahora no funcione. Los niveles más bajos de estrógeno hace que se sea más sensible a los hidratos de carbono, es decir que se tenga más tendencia a engordar.  
Consejo: Reduce el consumo de pan, pastas y otros carbohidratos simples. Prueba con granos enteros, frutas, verduras y proteínas de alta calidad.  
Los lácteos o las carnes magras contienen altos niveles de leucina, un aminoácido esencial para la construcción de músculo. Incluyendo alimentos con proteína rica en leucina antes de hacer ejercicio permitirá tener suficiente cantidad de este aminoácido en el torrente sanguíneo en el momento de dejar de sudar. 


¿Practicas running y ya estás en la menopausia?¿Qué cambios has notado? Cuéntanos tu experiencia.



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